¿Qué soy, manicurista o comunicadora?
Tus estudios te enseñan, pero no te definen.
Silemar Rosado
Autor Silemar Rosado Jun 27, 2019 Sociedad

Este artículo es algo más personal sobre mi historia que es la de muchos otros que como yo nos ha tocado salir de nuestros hogares y cambiar  los sueños, cambiar las ideas inculcadas en nosotros, sobre lo que deberíamos llegar a ser.

En el inicio de mi vida siempre creí que lo que me decían mis padres era lo que debía ser, crecí con la idea de que si me esforzaba en la escuela y lograba llegar a la universidad, triunfaría en la vida, todo ese empeño en sacar buenas notas, en incontables evaluaciones, trabajos, talleres y proyectos serviría para formarme, y al terminar todo eso, lo utilizaría para conseguir un buen trabajo y desarrollarme como profesional.

¿Pero cómo se le iba a ocurrir a mis padres que su país cambiaría de esa manera y que el futuro por el que lucharon tanto por sus hijos no serviría? Y no lo digo porque no tengamos el conocimiento adquirido o que la etapa universitaria no nos transformará como personas, es solo que, en cuanto al papeleo, sin una apostilla, mi título no sirve fuera de mi tierra y lamentablemente nos tocó irnos, y afuera sin sellos no tenemos estudios válidos.

Soy otra más que le tocó inventarse una profesión diferente, un camino distinto a lo que de pequeña soñé. A pesar de todo, estoy orgullosa de mis logros, me siento feliz, sé que soy una persona fuerte y sé que ninguna profesión es denigrante, a veces veo hacia atrás y me imagino ¿qué hubiese cambiado si…?

Pero hoy mi profesión es otra, SOY MANICURISTA, desarrollé un conocimiento que antes solo lo veía como algo de paso, hoy eso es lo que me ayuda a sostener a mi familia, esto que muchos ven un trabajo común y sencillo se ha convertido en mi arte.

Lo que he aprendido en esta ocupación, siento que de otro modo no lo hubiera adquirido, lo duro de la atención al cliente, la forma de tratar a las personas por sus diferentes personalidades, aprender a levantar la cabeza, nunca sentirse menos por ser prestador de servicios, lo más importante, tus estudios o tu profesión te enseñan, pero no te definen, somos más que un título o lo que diga un carnet, me siento fuerte y orgullosa de quien soy y aún tengo sueños grandes y maravillosos que ni un problema político, ni un sello en un papel me logrará arrebatar, seré todo lo exitosa que mis padres soñaron, sus esfuerzos sí valieron la pena.

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Dec 31, 1969
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