¿Qué le sucede a nuestro cerebro cuando perdemos la paciencia?
Esta área siempre reconocerá cuando existe algo que intenta provocarnos.

La paciencia y el autocontrol son dos virtudes que van de la mano y que a medida que el tiempo vaya pasando podemos ir perdiéndolas sencillamente al cansarnos de tanto esperar en una situación determinada.
 
Algunas investigaciones han demostrado con anterioridad que el autocontrol no es una capacidad inagotable y que esta se va acabando cada vez que la usemos en momentos complicados. Es por ello que si esta misma la usáramos demasiado y de manera repetida, hará que sea más difícil mantenernos calmados en la próxima oportunidad que tengamos que enfrentar una situación que demande de nuestro control de las emociones.

En respuesta a lo anterior mencionado, un estudio publicado en Journal of Consumer Psychology fue basado en el uso de imágenes de resonancia magnética para lograr indicar que la zona encargada de hacernos entender que una situación tiene múltiples soluciones, así como varias respuestas haciéndonos comprender, entonces que algunas de estas, si nos convienen más que las demás. Esto tiene como explicación cuando una área de nuestro cerebro se suele activar siempre de manera independiente sin importar la decisión que queramos tomar impulsada por nuestros instintos. Esta área siempre reconocerá cuando existe algo que intenta provocarnos, y por ello los investigadores afirman que la zona conocida como corteza prefrontal dorsolateral intenta hacer esta función. Sin embargo, esta nos ayudará a superar este impulso y a tomar decisiones más inteligentes y debemos de comprender que la actividad de esta se reduce a medida que el tiempo pase y nuestro autocontrol se vaya disminuyendo.

 Adicional a esto, imágenes neuronales han permitido comprender que la falta de actividad neuronal hace en muchas ocasiones que perdamos el control de la situación y hasta a veces los estribos.

Una conclusión que se obtuvo de este trabajo, es que la paciencia debería de compararse con un vaso de agua que se queda vacío por consumírnosla toda, pero que podemos volverlo a llenar cuando estamos en un ambiente sin ningún conflicto o estreses estando siempre lejos de factores desgastantes. Estos resultados podrían ser usados en múltiples escenarios relacionados a personas con adicciones a las drogas o hasta las compras que suelen hacer cosas que ellos mismos preferirían no hacer.

 

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Dec 31, 1969
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