El daño de “bullying”
El fuerte vive hasta que el débil lo permite.
Brayan Cedrez
Autor Brayan Cedrez Feb 20, 2019 Sociedad

Algo que afecta nuestras emociones como escolares es el trato con nuestros compañeros. Con ellos compartimos nuestra mayor parte del tiempo del día incluso más que con nuestros padres, pero esa convivencia a veces implica bromas pesadas, abuso físico y psicológico. Lo que ahora se conoce como “Bullying” sin duda puede hacer que ya no queramos asistir a la escuela.

 

Vemos noticias impactante de niños agrediendo, insultando o abusando de otros niños, pero ¿es nuevo eso? El bullying siempre ha existido, y sin distinción de géneros, ni de colegios públicos o privados, laicos y de curas o monjas, mixtos o no. Existe una gran variedad: burla, hostigamiento, insultos, amenazas, violencia física, acoso, robo.

 

Una investigación de la Universidad Autónoma de México (UNAM) reveló que en América Latina entre el 60 a 70 por ciento de los estudiantes entre los niveles de pre-escolar hasta secundaria han sido víctimas del bullying. Sin embargo, ¿quién no recuerda un acto de este tipo? Como adultos, vemos el bullying en los niños. Las generaciones de niños de ahora sufren de una manera diferente a que teníamos nosotros que estamos cerca de los 30 o más. Será que ahora son más agresivos o que nosotros como adultos no les permitimos liderar con sus problemas de convivencia a los más pequeños.

 

De manera personal fui un niño muy delgado con pelo con corte honguito y lacio como chinito de película de terror. Además de todo, lentes grandes y debía usar un parche en un ojo por un problema de astigmatismo. Como se pueden imaginar, tenían suficiente de dónde agarrar para entretenerse. Claro que tuve mucho apoyo de mi familia, pero la mejor herramienta que tuve fue el que me enseñaron a ser crítico de mí mismo, con eso se fue todo el bullying psicológico que me podrían realizar, porque claro que había bromas que me molestaban, pero no al punto de no querer asistir a la escuela. Hoy como papás, queremos que no tengan que pasar por todo eso y tratamos de protegerlos tanto que terminan “enviando a la guerra con una varita mágica”, no nos olvidemos de enseñarles a defenderse y no solo hablando de violencia, enseñemos a defenderse desde el sentirse bien consigo mismo, no contestando golpe por golpe, pero tampoco “satanicemos” tanto el tener una pelea.

 

No hay duda que el buscar contener el bullying es una actividad primordial, pero brindémosle atención a los casos realmente relevantes y permitamos que en los casos “normales” se hagan fuertes.

 

“El fuerte vive hasta que el débil lo permite”.

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Dec 31, 1969
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